Este aparato experimental consta de un tubo de caída con 6 bobinas de inducción conectadas en serie y dispuestas de manera equidistante.
Cuando un imán de barra cae a través del tubo, se induce una tensión eléctrica en cada bobina, que puede detectarse como picos de tensión individuales. A medida que aumenta la velocidad de caída del imán, los picos de tensión aumentan, mientras que los intervalos de tiempo entre las señales de medición se vuelven progresivamente más cortos. Esto permite ilustrar de forma clara y precisa la aceleración de un imán en caída.
La medición y el análisis de la curva de tensión se realizan mediante un osciloscopio de almacenamiento o un sensor de tensión con interfaz y software.